“ESCUELA 2.0” UN PROYECTO RETRASADO Y FALLIDO“

El coordinador de Izquierda Unida de Castilla y León, José María González, ha manifestado su decepción por el injustificable retraso con que se anuncia la llegada de los ordenadores a las aulas de la Escuela pública, así como la pretensión de hacer pagar a los alumnos una tasa de mantenimiento de los miniordenadores.

La rebautizada Estrategia Red de Escuelas Digitales de Castilla y León Siglo XXI, llega con retraso y con una puesta en marcha chapucera de cara al próximo curso escolar

Esta tasa es un ejemplo más de la voluntad de la Junta por crear diferencias sociales dentro de la Escuela pública que no son aceptables bajo ningún concepto, afirmó González.

La rebautizada Estrategia Red de Escuelas Digitales de Castilla y León Siglo XXI, llega con retraso y con una puesta en marcha chapucera de cara al próximo curso escolar, ya que sólo la mitad de los 19000 alumnos afectados (5º y 6º de Primaria, 1º y 2º de Eso) tendrán acceso al ordenador al inicio del curso 2010-2011, y el resto deberá esperar unos meses. El copago significa trasladar a los padres la responsabilidad, el mantenimiento y los costes de la conexión a Internet de los equipos informáticos. En medio de una dura depresión económica, con una tasa de paro laboral dramática y un recorte de salarios que ya deja sentir sus efectos, esta fórmula elegida por la Consejería discrimina claramente a los alumnos con familias sin medios económicos”. González añadió que, “con esta fórmula se cierra el derecho de acceso al uso de una herramienta que ya es fundamental en las aulas a la parte más desfavorecida de la sociedad castellano y leonesa y se rompe el principio constitucional del derecho a la educación”.

González recordó que “en un Estado social de derecho, todas las aulas de 5º y 6º de Primaria, así como 1º y 2º de ESO deben dotarse por la Junta de Castilla y León de los equipos informáticos de igual manera que se dotan de otro material didáctico necesario para la plena educación del alumno, sin necesidad de que los padres paguen una cuota extra. Como todos los materiales didácticos, los ordenadores  han de ser vigilados y conservados en buen estado bajo la supervisión del profesorado, terminó José María González, pero en ningún caso podemos admitir que se rompa el principio de derecho universal a la educación ni que se introduzcan medidas clasistas diferenciadoras en la Escuela Pública”