Gómara, ayer y hoy. Mañana, ¿qué?

Hay quien quiere que el corazón de Gómara siga latiendo, y para eso es preciso que todos nos involucremos…

Saludo de verano del concejal de Izquierda Unida Los Verdes a los ciudadanos de Gómara

Está a punto de finalizar una Legislatura en la que la Democracia ha brillado por su ausencia y la verdad ha salido a flote
a pesar de todos los impedimentos.
Democracia que un Equipo de Gobierno del Partido Popular, ha intentado eliminar desde los comienzos de la Legislatura con una
imposición de Plenos trimestrales, y toda una serie de trabas y zancadillas al Concejal que te escribe. Entre gente que quiere lo
mejor para su Pueblo, no debería haber tan mal ambiente.
Cuatro años en los que evidentemente se ha hablado del pasado, para intentar descubrir de donde venia la escasez de
dinero, y se ha hablado poco de futuro ya que al Equipo de Gobierno poco o nada le interesa ni el futuro ni la planificación
necesaria para el día de mañana. No voy a enumerar todos y cada uno de los gastos superfluos que han existido desde 1995, pero
quiero recordarte que un Alguacil ocasionó mas de 600€ de gasto en teléfono móvil, recuperados gracias al que suscribe, y lo que se
podría considerar como la última metedura de pata del Equipo de Gobierno consistente en el “olvido” de la pavimentación del callejón
de la calle La Fragua, así como la exclusión del alcantarillado de la misma calle, que junto con el alcantarillado de la Subida al Castillo
se han hecho, pero los tenemos que pagar íntegros, lo que da una clara idea del descontrol existente en nuestro Ayuntamiento.

Todo este exceso de obra, se pondrá en conocimiento de todos cuando finalicen las obras.
En lo que concierne al futuro, desde Izquierda Unida se han presentado proyectos como el Centro Geriátrico de Gómara, muy
necesario para que nuestros mayores pudieran optar a vivir siempre en nuestro Pueblo, una fuente de puestos de trabajo estables, que
falta nos hace, y se hubieran ocupado locales como el comedor y el centro social, que no vamos a llenar nunca. También se podía
haber intentado relanzar la Mancomunidad, ya que tal como está es un pozo sin fondo del que no sacamos rentabilidad. Donde no hay
ganancia, la pérdida está cerca, y el único objetivo de nuestro Alcalde, se ve claro, muy claro, es intentar mantener el prestigio que
sin embargo hemos perdido con su ayuda.
La parte principal del futuro es la juventud, por lo que desde Izquierda Unida hemos tratado de que hubiera bar en la piscina, y
ésta fuese medio climatizada, a lo que nos han respondido con el cerrojazo de dos años del bar, y no cortando los chopos que dan
sombra a un agua que en 15 años no se ha intentado calentar un poco. Esta estupenda instalación debería de contar con mejoras
anuales para hacer de reclamo los meses de verano.
Sin embargo, desde la mayoría, se ha optado por el pensamiento de que cuantos menos seamos, a mas tocamos,
haciendo referencia al reparto de las tierras de la virgen y a las tierras del Ayuntamiento que se llevan pero no se pagan, con lo que
los ingresos del Ayuntamiento no suben.
El abandono de todo es total y llegamos a que Gómara tenga los peores caminos de España, ya que la Junta Agropecuaria Local
no hace lo que debería ser su obligación que no es otra cosa que velar por la conservación de caminos, puentes etc.
La nula ambición de nuestros gobernantes, y el desconocimiento general de todo, han ocasionado que Gómara ya
no sea un referente provincial, aunque para la Diputación y la Junta de Castilla y León sigamos siéndolo, ya que sobre nosotros recae
ser los “paganinis” de una Mancomunidad que solo recoge basuras, y de otra de aguas en la que adelantábamos todos los gastos sin
saber cuando nos serían devueltos. Ahora, y tras mucho insistir, cobramos antes.

Lo que si sabemos es que éramos los legítimos propietarios de unas instalaciones, de las que ahora solo somos los
que pagamos la luz. Estas Instituciones están contentísimas de tener en Gómara una marioneta “haciendo comarca” y olvidando su
Pueblo.
Después de todas estas verdades, ya no se puede seguir con el discurso del “tendrá que ser así”. Las Corporaciones que a lo
largo de los años han regido Gómara, son las legítimas responsables de sus aciertos o de sus errores, pero lo que no se
puede permitir es que desde un Ayuntamiento se consientan políticas dirigidas a favorecer empresas o a desarrollar planes sin
pié ni cabeza. Hay que mirar atrás para no volver a cometer los mismos errores. Y sin embargo hubo quién se fue sin dejar nada a
deber y el reconocimiento ha sido una placa de 20 x 20. No me parece ni correcto, ni suficiente, ni honesto, cuando hay ejemplos
flagrantes de reconocimientos desmedidos. La historia debería reconocer los buenos gobernantes, desechar a los mediocres y
dilapidar a los malos. Las piscinas reclaman un Nombre.
Con los pocos censados que vamos quedando, será muy importante el control del gasto corriente, ya que desde 1.995, se
nos han escapado por diferentes fugas 300.000 metros cúbicos de agua potable, y el dinero desperdiciado ronda los diez millones de
pesetas. Lo triste de esto es que hay medios para localizar esas fugas y no me han dejado utilizarlos. Esta legislatura se ha hecho
especial hincapié en el recorte del gasto, pero como vamos tan sobraos, nos permitimos el lujo de poner más teléfonos, mas luces,
y luego nos quejamos de no tener dinero. La viabilidad de Gómara termina en 10 años, que será cuando se nos coman los gastos.
Recuerda esto, en 10 años se nos comen los gastos.
No me parece mínimamente presentable el caciquismo con el que ha sido gobernado mi pueblo en estos 16 años, pero acato la
mayoría, aunque sea esa mayoría la responsable de que nuestro pueblo vaya tan mal. Si sigue habiendo gente que intenta
aprovecharse del Ayuntamiento, ahí estaré yo para decirlo bien alto y bien claro.
Lo que debemos hacer es trabajar por Gómara todos juntos, ya que las cosas sólo se pueden hacer bien de una manera, y
estamos perdiendo un tiempo precioso, eso si, avalado por esa mayoría tan irresponsable de la que unos cuantos no formamos
parte, pero yo seguiré denunciando las burradas y animando a hacer las cosas bien.
Que Gómara necesita un cambio es evidente, pero el cambio tiene que venir desde los propios votantes, puesto que tenemos que
volver a encontrar el norte que se ha perdido. El mundo está yendo por un camino que no debe, y nuestro Pueblo no es ajeno a esta
trayectoria. El sistema capitalista se ha ido a pique más de una vez, y siempre seremos los currantes los que lo saquemos a flote.
Gómara necesita volver a los valores que hemos perdido y que todo  el mundo reclama, sin que nadie haga nada para volver a
retomarlos. Yo no me conformo con que mi Pueblo sea un reducto de fin de semana y contra eso he luchado y seguiré haciéndolo.
Todo lo que esté relacionado con el ahorro de nuestro Ayuntamiento, no puede ser ajeno a nosotros, pero lo más
importante quizás sea dar los buenos días o las buenas tardes al personal, ya que lo que más se ha perdido es la convivencia y
pensamos demasiado en nosotros mismos. Hay que erradicar el sectarismo y demostrar respeto y educación.
Muchos de vosotros ni siquiera os acordáis de cuando Gómara era más de lo que es ahora, y sabed que será muy difícil
volver a aquello, pero no imposible. A nuestro Ayuntamiento le ha pasado como a nuestro País y a nuestro mundo, de aquellos
excesos vienen estas carencias y esta es la razón de que Gómara esté donde está, y si no nos gusta tener abandonada nuestra casa
ni nuestra cochera, ¿porqué somos capaces de pasar de todo lo público?.

Si las posteriores generaciones “heredan” un Ayuntamiento saneado, podrán hacer algo nuevo, mientras que si lo
reciben muy endeudado, se dedicarán a pagar lo que se deba. Parece mentira que siempre hayamos visto lo del “grano a grano”, y
ahora, grano a grano, restamos en vez de sumar, eso si, ensalzando al derrochador y demonizando al que os intenta abrir los
ojos, aunque ya sabes que “no hay más ciego que el que no quiere ver”.
Este abandono al que me refiero, es el que ha existido durante los últimos 16 años, y es el culpable de que sus
responsables no tengan una salida digna de la Política Municipal, ya que se han dedicado solo a llevar a cabo “ocurrencias” marcadas
desde el Partido Popular y a no pensar en el futuro. Nuestros gobernantes se han dejado influenciar por un partido político, y han
olvidado para lo que fueron elegidos, que no es otra cosa que gobernar nuestro Pueblo, y gobernar es gastar bien el dinero
público.
Gobernar, no es consentir. No es de recibo utilizar una legislatura para dos merenderos y poquitito más, cuando ni siquiera se ha luchado por intentar mantener los servicios que hemos perdido. Los planes E del Gobierno Central han ayudado a salvar los muebles, pero equivocando metas y pagando votos.
Piensa un segundo lo que ha pasado en nuestro pueblo. Hemos pasado de ocho entidades bancarias a dos y media, de una
oficina Técnica de Correos a compartir cartero, de dos secaderos de girasol a ninguno, ya no tenemos coche de línea diario, ni toros
en las fiestas, ni guardería, no utilizamos el centro social que costó 35 millones, una previsión de polígono se quedó en nada, no se
quieren rescatar las concesiones, no se saben gestionar las averías (recuerda la de la plaza, más de dos meses), hemos regalado
“nuestras instalaciones hidráulicas”, un punto limpio comarcal mal gestionado y peor será lo que puede venir si no lo paramos entre
todos, con el Centro de Salud, la Oficina Agraria Comarcal, la Guardia Civil, la Residencia de la tercera edad, el Colegio, el
abastecimiento de agua, y en el tema de Correos que teníamos la sartén por el mango, nos la dejamos quitar dos veces.
Estamos perdiendo nuestras señas de identidad, y a nadie parece importarle. ¿Dónde está el sentimiento que vemos en todos
los pueblos por pequeños que sean?. Sigo pensando que el individualismo tiene la culpa.
Vamos a hacer un breve repaso a los créditos grandes que ha solicitado nuestro Pueblo. Por los años 70, se solicitó uno para
hacer frente a los gastos de la traída de agua desde Ribarroya, a mediados de los 80 para hacer un Ayuntamiento nuevo, y en el
2005, se pidió un crédito de veinte millones de Pts. para pagar facturas de un exceso de obras mal presupuestadas y la insensatez
de nuestros gobernantes, hace que recién comenzada la legislatura en 2007, a falta todavía de ocho largos años para acabar tremenda
hipoteca, hayamos tenido que hacer un ajuste de gastos, ya que se nos disparaban las deudas.
¡Que fácil es gastarse sin control el dinero de todos!. Esto ha lastrado en una medida importante el desarrollo de
Gómara y ha sentado precedentes importantísimos de arreglo de calles que no correspondía arreglarlas al Ayuntamiento.
Es necesario que todo el mundo sepa que en dos legislaturas, del 87 al 95, se acabó con las deudas, se hicieron obras por valor
de más de 200 millones de pesetas de los de aquellos tiempos y todavía se dejó dinero en el cajón.
El futuro sin duda alguna pertenece a los osados, y en nuestro Pueblo se ha malgastado más tiempo en derribarlos que en
apoyarlos, con lo que el resultado es el que todos tristemente conocemos, y muchos se resignan a continuar así, pero yo no.

Hay quien quiere que el corazón de Gómara siga latiendo, y para eso es preciso que todos nos involucremos con respeto al vecino, al no
vecino, y sobretodo a la historia, pero no debemos engañarnos creyendo que con cuatro meriendas hemos conseguido el objetivo,
mientras el descontrol campa a sus anchas.
Este barco se sigue hundiendo gracias al pasotismo de la mayoría, y si seguimos así no nos quedará ni Provincia en la que
vivir, pero aunque pases de defenderla, piensa en tus hijos, y en el futuro que les estás ofreciendo, ya que, y siento desilusionarte, en
Gómara no va a venir el lobo, lleva ya muchos años viniendo, y quizás sea la razón del adormecimiento del personal, dejar pasar la
vida sin hacer nada para intentar conseguir un mundo mas justo.
Prefiero pecar de palizas, que dejar de repetir las cosas, y cuando digo que la viabilidad de Gómara son diez años como mucho, es
porque los números lo demuestran.
Tristemente hay ejemplos casi diarios que resumen la poca clase del personal que sólo se apunta a lo estrictamente rentable, y
esto es vergonzoso, y más vergonzoso todavía que estos oportunistas se camuflen entre la mayoría, para entre casi todos
elegir o demonizar enemigos, en vez de buscar culpables de tanto desgobierno.
Después de leer esto, puede que te sientas aliviado o sorprendido, pero nunca indiferente para con la forma de gobernar
tu Pueblo durante estos 16 años en los que mucha gente ha sentido Gómara en el estómago o en la cuenta corriente, y otros llevamos
toda la vida sintiendo nuestro Pueblo en el corazón.
Gómara nos necesita a todos los que estamos dispuestos a hacer algo por nuestro Pueblo.
Fdo. José Alberto Lorenzo Pérez. Concejal de Gómara por Izquierda Unida-Los Verdes. Agosto de 2010.
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