viernes, 30 de diciembre de 2016

Tomar el porno como centro de interés

En el post anterior os hablaba de cómo hay que saber centrarse en las cosas que nos gustan y desearíamos hacer, y hacer una primera toma de contacto con ellas  poniéndole mucha ilusión. Pero ¿y si esa cosa es el porno? ¿Tenemos que aparcarla, a causa de la vergüenza y los tabúes que pesan sobre él?



Ni mucho menos, la cuestión es saber gestionarlo. Y para eso es una buena idea olvidarse un poco de lo que se supone que significa, y de las consideraciones éticas y morales, y tomarlo como una afición sana, y que como todo lo que se toma en su justa medida, no puede traernos más que bien.
Claro está, hablamos de una afición al porno, no de una adicción, que ya sí que significaría tener un problema. El gusto por el sexo, ya sea sexo en grupo, orgías porno o folladas xxx, no quieren decir que seas un depravado ni mucho menos; el truco es saber dejarle su propio espacio en nuestra vida, no vivir para ello sino con ello, como un modo de esparcimiento más que puede hacer que nos realicemos como personas.
También hay que saber distinguir la realidad de la ficción cuando consumimos porno online o gráfico. No pensemos que todas las amas de casa son maduras porno que están deseando ver un hombre para lanzarse sobre ellos; tengamos en cuenta que son actrices que interpretan un papel, y que ese rol está hecho para que el público cree sus propias fantasías y se excite con la idea. Ni tampoco hay que pensar que hombres y mujeres abren sus culos para tener sexo anal tan fácilmente como en los vídeos X; esa práctica tienen tantos detractores como aficionados, y cada persona es un mundo que tiene sus propios gustos y a la que no podemos imponerle los nuestros.
Consumir porno en casa cuando llegamos del trabajo y disfrutamos de un cigarro mientras descansamos; verlo con tu pareja una tarde de domingo para acabar teniendo una buena sesión de sexo; compartir con tus amigos esa afición si es que ellos también la tienen... Todo esto es una forma sana, como digo, de disfrutar del porno, sin violentar a nadie, dejándole su espacio y su tiempo en nuestro día a día, y siendo responsable a la hora de practicarlo.
Y luego no olvidemos que, mal que pese a muchos y liberándonos de absurdos tabúes, el sexo es la mejor y más natural forma de relacionarse que tienen los seres humanos, y el porno, como manifestación artística del sexo, dirigida a excitar al público, no debe resultarnos engorroso ni violento.

No hay comentarios:

Publicar un comentario